Los cuatro ligamentos básicos del telar de cuadro
Antes de montar el primer hilo en el telar, conviene entender qué es un ligamento y por qué determina todo lo que viene después: la textura, el peso, la caída y la resistencia de la pieza. Este artículo explica los cuatro ligamentos fundamentales del telar de cuadro con el vocabulario técnico que se usa en el estudio.
Tafetán: el punto de partida
El tafetán es el ligamento más simple posible: cada hilo de trama pasa por encima de un hilo de urdimbre y por debajo del siguiente, alternando en cada pasada. El resultado es una tela equilibrada, con la misma cantidad de urdimbre y trama visibles en ambas caras.
En el telar de cuadro se teje con dos marcos: el primero levanta los hilos impares de la urdimbre, el segundo levanta los pares. Es el ligamento que se usa en el taller introductorio del estudio porque permite concentrarse en la tensión y el ritmo sin preocuparse por el orden de los pedales.
Sarga: la diagonal que cambia todo
La sarga introduce un desplazamiento: cada hilo de trama pasa por encima de dos o más hilos de urdimbre antes de pasar por debajo de uno. Ese desplazamiento se corre una posición en cada pasada, lo que genera la diagonal característica del ligamento.
La sarga de cuatro marcos es la más común en el estudio. Produce una tela más suave al tacto que el tafetán porque los hilos tienen más libertad de movimiento, y tiene mejor caída, lo que la hace adecuada para mantas y prendas. La desventaja es que es menos resistente al desgaste por fricción que el tafetán.
Raso: textura y reflejo de luz
El raso lleva el principio de la sarga más lejos: los puntos de ligadura se distribuyen de forma que no formen una diagonal visible. El resultado es una superficie donde predomina un solo sistema de hilos, lo que genera un efecto de brillo o de textura mate según la fibra.
En el estudio se usa el raso de ocho marcos para piezas de pared donde la variación de reflejo de luz es parte del diseño. Es el ligamento más exigente de los cuatro: requiere una tensión de urdimbre muy uniforme y una pasada de trama muy regular para que el efecto funcione.
Panamá: equilibrio y cuerpo
El panamá es una variante del tafetán donde los hilos se agrupan de a dos o de a cuatro. El resultado es una tela con cuadros visibles en la superficie, más gruesa que el tafetán simple y con más cuerpo.
Es el ligamento que Marcos Guerrero usa para los caminos de mesa del catálogo: da suficiente rigidez para que la pieza no se deforme con el uso diario, pero no es tan rígido como un tejido industrial. Con algodón orgánico del norte argentino, el panamá de dos sobre dos produce una mano muy agradable después del primer lavado.
Estos cuatro ligamentos son el vocabulario mínimo del telar de cuadro. Con ellos se puede resolver la mayor parte de los proyectos de uso doméstico. Los ligamentos compuestos, que combinan dos o más de estos principios en la misma pieza, son el tema del taller de nivel intermedio que el estudio ofrece en otoño.